miércoles, 6 de octubre de 2010

REFLEXIONES

Somos seres sociales y necesitamos de los otros. En esa necesidad, buscamos establecer vínculos con nuestros semejantes y creamos lazos, que la relación, estrecha o disuelve.
Es a través de la experiencia con el otro, como descubrimos la naturaleza intima de nuestra personalidad.
A la vez que aprendemos a buscar relaciones que sean satisfactorias y nos ayuden a crecer, aprendemos a valorar al otro con los ojos de la experiencia.
Algunas relaciones nos han sido impuestas; la familia, las relaciones de trabajo, etc. depende de nosotros aprovechar cada oportunidad para extraer un conocimiento de estas relaciones y comprender que todo el que llega a nuestra vida, trae consigo alguna enseñanza.
A veces la rutina nos lleva a alimentar relaciones que nos impiden crecer. Tenemos que aprender a discernir cual es el camino que queremos seguir en nuestra evolución personal y apostar por relaciones que enriquezcan nuestro espíritu y nos permitan desarrollar nuestra personalidad.

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