martes, 12 de octubre de 2010

EL UNIVERSO

En su complejidad el universo se asienta  sobre cuatro pilares básicos (elementos) y una energía que los aglutina y hacia la que evolucionan (El AMOR).
Esos cuatro elementos son: LA TIERRA, el cuerpo, los sentidos; EL AGUA, el corazón, las emociones; EL AIRE, el cerebro, los pensamientos y  El FUEGO, el espíritu, el impulso.
Estos cuatro elementos se manifiestan tanto en el nivel material del universo, como en el aspecto físico-emocional de la vida. En el Mundo se manifiestan como las fuerzas vivas del planeta, y en el ser humano como los cuatro aspectos del ser; el cuerpo, el corazón, la mente y el espíritu.
El AMOR es la fuerza que mantiene unidas las diferentes partes del Universo y a su nivel más puro es hacia donde tiende el conjunto.
El Universo tiene una conciencia propia más allá de los elementos y el AMOR. Esa conciencia actúa en la realidad para fomentar el desarrollo y la evolución de los impulsos de existencia, para que puedan alcanzar sus sueños y también actúa para fomentar un plan mayor de realidad.
Esta conciencia universal no manipula, propicia el desarrollo del escenario para que las experiencias puedan desarrollarse
La vida en él  universo se ha hecho posible gracias a la fuerza de la naturaleza, que aúna estas energías con el propósito de que los espíritus se manifiesten en la vida.

jueves, 7 de octubre de 2010

LA REALIDAD

Según nos dicen los científicos la realidad no es tal y como la vemos, que todo lo que es, es energía y lo que realmente vemos es esa energía vibrando a mucha velocidad, dando la apariencia a la vista del ojo humano de solidez.
Por otro lado algunas civilizaciones y corrientes de pensamiento han sostenido que el poseer un espíritu  no es algo que se limita a ámbito de la vida, que también los elementos tienen su propio espíritu; la tierra, el agua, el aire y el fuego.
Esto nos lleva a pensar que es posible que algunos seres evolucionados, pueden percibir otro tipo de realidad y que si los objetos cotidianos tienen un espíritu, posiblemente tengan conciencia de su existencia y que incluso han elegido ser lo que son.    
Si pensamos en un universo ideal, en que todos los seres fluyan en armonía en el, eligiendo a cada paso que ser y qué tipo de relación quieren elegir con los otros, las posibilidades son inimaginables y los tipos de experiencias serian asombrosas.
Si el ser humano como ser inteligente entre el espíritu y la materia, asumiera su responsabilidad con las otras manifestaciones de existencia que se relacionan con él, podríamos ayudar a que una realidad diferente, más libre se diera en este mundo.
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miércoles, 6 de octubre de 2010

DESDE EL CORAZÓN

Pienso en la necesidad que tiene cada alma de sentirse amada y lo difícil que es encontrar  la ocasión idónea para manifestar amor.
Quiero unir las palabras para dar fuerza al impulso que necesitamos para entregarnos a la experiencia del amor.
Yo he buscado entender el amor, que es lo que realmente es, y he llegado a la conclusión de que el amor es muchas cosas; una llamada, un aliento, una energía que une sin oprimir, un fuego que incendia los corazones y el sentido de la vida.
Venimos a esta vida tan solo con los instintos, y el principal de ellos es el de sentir amor, nos abrazamos a nuestras madres aparte de para tener alimento para sentir el amor de ella. Si tan solo obtuviéramos de ella  alimento no sería suficiente  y moriríamos privados de sus palabras de cariños y sus gestos de amor.
Ahora es difícil vivir con el corazón, nos lo hemos roto muchas veces y nos cuesta confiar, pensamos que el amor es una quimera que solo existe en los cuentos y las películas, que en la realidad somos movidos por oscuros intereses para utilizarnos los unos a los otros, y no nos atrevemos a amar de corazón.
Por ello quiero hablar de la importancia de llevar el amor a su lugar, no importa como lo traigamos a nuestra vida, como amor fraternal, como amor incondicional o como cualquier tipo de amor, lo cierto es que si abrimos una puerta al amor, este nos sanará y en la medida que vivamos la experiencia, el espíritu del amor nos hará más conscientes e íntegros, más sabios.

REFLEXIONES

Somos seres sociales y necesitamos de los otros. En esa necesidad, buscamos establecer vínculos con nuestros semejantes y creamos lazos, que la relación, estrecha o disuelve.
Es a través de la experiencia con el otro, como descubrimos la naturaleza intima de nuestra personalidad.
A la vez que aprendemos a buscar relaciones que sean satisfactorias y nos ayuden a crecer, aprendemos a valorar al otro con los ojos de la experiencia.
Algunas relaciones nos han sido impuestas; la familia, las relaciones de trabajo, etc. depende de nosotros aprovechar cada oportunidad para extraer un conocimiento de estas relaciones y comprender que todo el que llega a nuestra vida, trae consigo alguna enseñanza.
A veces la rutina nos lleva a alimentar relaciones que nos impiden crecer. Tenemos que aprender a discernir cual es el camino que queremos seguir en nuestra evolución personal y apostar por relaciones que enriquezcan nuestro espíritu y nos permitan desarrollar nuestra personalidad.